Los platos de papel, las bandejas de pizza y el papel de horno se producen a menudo con sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS, por sus siglas en inglés), ya que se pueden utilizar para que el cartón y el papel sean repelentes al agua y a la grasa. Sin embargo, estas sustancias pueden ser perjudiciales para la salud. Por esta razón, Dinamarca prohibió en 2020 la venta de vajillas desechables y envases de cartón y papel fabricados con PFAS.
Recientemente, las autoridades danesas han investigado el efecto de esta prohibición mediante la inspección a 48 empresas que venden materiales en contacto con alimentos a otras empresas danesas y a consumidores. Respecto a los resultados de las inspecciones, el jefe de unidad de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Dinamarca, Henrik Dammand Nielsen, afirma lo siguiente: “Hemos analizado el contenido de PFAS en todo, desde envoltorios de hamburguesas hasta vasos de papel y bandejas de pizza. Aparte de una notable excepción, las muestras estaban libres de PFAS o tenían un contenido muy bajo. La conclusión es que la prohibición danesa ha tenido el efecto deseado”.
Los PFAS pueden encontrarse en el medio ambiente incluso mucho tiempo después de que se hayan utilizado estas sustancias, por lo que puede resultar difícil evitar por completo la contaminación del cartón y el papel.
Por eso, en el caso de que se encuentren más de 20 miligramos de PFAS por kilo de material, la Administración de Alimentos y Medicamento evalúa que se han utilizado PFAS en la producción. Ahora bien, en tres de los cuatro productos analizados, el contenido de PFAS fue inferior a 20 miligramos por litro/kilos de material, lo que indica que no se añaden estas sustancias durante la producción.
Si se utiliza, por ejemplo, cartón y papel reciclado, implicaría que el contenido de PFAS superase los 20 miligramos por kilo de material, por lo que debe existir una capa barrera que separe el cartón y el papel del contacto con los alimentos.
Teniendo todo esto en cuenta, las autoridades danesas concluyeron que solo en una muestra se habían añadido PFAS de forma ilegal para hacer que el papel fuera repelente al agua y a la grasa. Así, la empresa tuvo que endurecer las normas y retiró el producto del mercado.
Por tanto, estas inspecciones demuestran que existe un riesgo muy pequeño de contraer PFAS a raíz de envases de cartón y papel de minoristas daneses. Henrik Damman Nielsen exclama acerca de esto que “siempre es una buena idea prestar especial atención a los productos para cocinar y pensar dónde los compramos”.